No me castigues más,
el silencio hiere tanto
como los dardos.
La indiferencia,
mata.
La soledad nos hace
cometer errores,
tal vez,
sin saberlo,
tu mente haya elaborado
este plan.
Y yo...tonta, vulnerable,
he caído.
Presa del destierro,
presa de mis palabras,
de mi dolor.
No me castigues más,
prefería tus desplantes,
a este silencio mortal.

No hay comentarios:
Publicar un comentario