Aprendí a quererte como sos.
Tal cual te brindás.
Con tus broncas...
tus dolores,
con tu soledad.
Acepto todo lo tuyo,
hasta lo impertinente,
pero debes comprender,
que no es fácil ... a veces.
Tus miedos son
muy insolentes.
Y el corazón de una...
se reciente.
No importa cómo ni cuando,
solo te quiero decir,
que en el momento que decidas,
aquí me encontrarás.
Te espero con mi mano tendida,
con toda serenidad.
Para darte en ella una caricia...
y así... volver a empezar.


No hay comentarios:
Publicar un comentario