La vida me ha enseñado
que he de morir mil veces
si es necesario.
Si con cada muerte,
cada dolor es sepultado
si he de aprender
en cada entierro algo.
Volveré a morir
mil veces más...
si es necesario.
Porque luego de cada caída,
vuelvo a la vida
un poco más sabio.
Muero.
Renazco.
Y en cada renacer
encuentro,
la fuerza indispensable
para seguir andando.
Voy y vuelvo.
Caronte me cruza el Río a nado.
Voy...
...y vuelvo.
Él me deja en los brazos
de Can Cerberos.
Luego me devuelve a esta orilla.
Voy...
... y vuelvo.
Tal vez un día,
no me devuelva
y me deje a Su lado.
Seré su fiel servidor,
por haberme traído a la vida.
Tanto y tanto.

excelente poema
ResponderEliminarGracias por pasar por mi blog. muy amable de tu parte.
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