A los que han pasado.
A los que se han detenido
tan solo un rato.
A los que jamás han venido
y sin embargo, están.
A los que pasan
sin marcar huella.
A los invisibles.
A los ausentes y
presentes.
A los misteriosos y
a los transparentes.
A todos y a cada uno,
les deseo una Buena Vida.
Como dijo Amado Nervo:
"Yo fui el arquitecto
de mi propio destino"
Dentro nuestro está la clave.
La llave que abre
las puertas al paraíso.
Está en nuestras manos.
Siempre ha estado.
La vida puede cambiar.
Obviamente,
no, sin esfuerzo.
No hay pases mágicos.
Los oráculos
pueden ser derribados.
Nadie nace para sufrir,
todo lo contrario.
Cuando las cosas en tu vida,
no anden bien,
preguntáte...
qué está fallando en tu actitud.
Hacéte cargo
y las cosas cambiarán.
El futuro es incierto.
Vivamos un día a día.
Felicidad y dicha
para todos.
Gracias por pasar
por este blog.

No hay comentarios:
Publicar un comentario