¿Contra qué, estás luchando?
¿A qué terrible enemigo te enfrentas?
Si recibiendo dones,
tú los aplastas,
los desprecias.
De la más sincera ternura,
sólo atinas a desconfiar.
Si te regalan una sonrisa,
tú, la envías a guardar.
Por las palabras cariñosas,
sientes aberración.
Y si te regalan una rosa,
la estrujas,
la marchitas
y extraes de sus pétalos,
el jugo más amargo.
Eres un alquimista consagrado.
Transformas en cosas ruínes,
todo lo bueno que te es dado.
¿Contra qué estás luchando?
Es contra tí mismo.
Contra tus miedos
y espantos.
Me transformaste en un enemigo
y en mí descargas tu furia.
Tal vez,
un día comprendas,
que tu fórmula está equivocada.
Porque el veneno que en mí
tu viertes,
se transforma en bálsamo
que perfuma mi alma.

No hay comentarios:
Publicar un comentario