No me permito enamorarme,
no puedo jugar con fuego,
pero quema.
Y sería tan fácil...
No me permito soñar contigo.
Al menos... despierta.
No puedo.
No es la meta.
No puedo imaginarme
de tu mano,
ni siquiera...
tener una charla sincera.
No puedo.
Cosas sencillas,
están prohibidas.
¡Tantos "no"!
¡Tantos!
Ni desearte, puedo.
Sin embargo,
lo hago.
Te deseo aún,
sin poder tenerte,
sin poder besarte.
Y tus labios se me niegan,
se me niega tu piel,
tus caricias.
Todo, absolutamente todo,
me es negado.
Sos como un cometa,
que a su paso deja una estela.
Y por más que quiera alcanzarla,
se aleja... se aleja.
Se me niega.
De tanto esperarte,
sin hallar respuesta,
de tantas veces desearte,
inalcanzable saeta,
de tantos "no",
estrella fugaz,
ya no me reconozco,
Yo, no soy ésta.

No hay comentarios:
Publicar un comentario