De tanto imaginarte,
me ha dolido.
Imaginé tu rostro,
impregnado en el mío.
Imaginé tus ojos enamorados.
Las curvas de tus manos,
llenando huecos,
propiciando espacio
a los suspiros.
Imaginé una piel,
que no viviera,
si no fuera a mi lado.
Un corazón latiendo
a redoble...
latiendo.
Una cama con mi cuerpo
y el tuyo,
en un entrevero de caricias.
Un terreno dejando
de ser baldío,
llenándose de dones,
al besarse tus labios
y los míos.
He imaginado tanto,
que me ha dolido.
Pasa la aurora,
pasa la alondra,
pasan las horas
y así,
pasa la vida.
Soñando despierta,
imaginando tu rostro enamorado.
Dejando escapar un suspiro.
He imaginado tanto,
que ya es un desvarío.
Te nombro sin conocerte
y sin saberte te imagino.


No hay comentarios:
Publicar un comentario