LA IMÁGEN, ES UNA OBRA DEL ARTISTA PLÁSTICO, ALEJANDRO VIGILANTE .

lunes, 29 de noviembre de 2010

A la espera...

Aprendo a ser paciente.
A no desesperar.
Aprendo a mantenerme
en estado de calma.
Guardo.
Congelo.
Sostengo.
Distraigo.
Aguardo.
Estoy esperando.
Aprendo a manejar
mi ansiedad.
Siempre quise
"todo ya"
Me refiero a
cierto tipo de cosas.
En otros aspectos
de la vida,
siempre supe esperar.
En ésto, no.
Estoy aprendiendo,
nada más.
Y espero...
no sé muy bien qué.
No tengo ninguna seguridad.
No hay resultados garantizados.
Ni contratos.
Ni fecha de caducidad.
Hoy...
Sólo me dedico a esperar.
Una pequeña luz,
me hace aguardar.
Una pincelada de esperanza.
Un presentimiento escondido.
Un flash de corazonada.
Una ténue guiñada en el horizonte.
Y aún,
con tan pequeñas demostraciones,
Yo...
Me dedico a esperar.
Puse mi corazón en el freezer.
Lo tengo stand by.
De vez en cuando lo saco.
Se comienza a descongelar.
Pero...
Luego lo vuelvo a guardar.
Tambien...
Aprendí a ocultar mi alma
en un placard.
De vez en cuando la saco
y la pongo a ventilar.
La sacudo.
Le quito el polvo.
La dejo un rato al sol.
Luego,
la cuelgo en una percha
y vuelta a su lugar.
Las tareas de mantenimiento,
están logrando asustar.
El alma va quedando en jirones.
Y del corazón...
ni hablar.
Tal vez un día
ya no quede
sustancia por descongelar.
O del alma,
¡tan bien guardada!
Sólo encuentre una percha vacía,
para desempolvar.

viernes, 26 de noviembre de 2010

Un paisaje soñado.

Imagino un paisaje soñado.
Veo un río,
una luna inmensa
asomándose a la noche.
Unos tilos añosos
desprendiendo su aroma
embriagante.
Y tú,
sentado a mi lado.


Mi cabeza apoyada en tu
hombro.
Tu mano,
acariciando suavemente
mis cabellos.
Mis dedos,
dibujando tu nombre,
en tu piel.
Los dos,
mirando el horizonte.



Una suave brisa,
rodeándolo todo.
Un ave, regalando su canto.
Los dos solos.
¿Qué otra cosa podría importar,
teniéndolo todo?
Y bajo las estrellas,
entre aromas y sonidos,
un hombre, una mujer.
Entregándose a la pasión,
bajo un tilo añoso.

jueves, 25 de noviembre de 2010

Saquemos cuentas.

¿Cuántas veces hoy,
te dijeron:
te quiero?
¿Cuántas,
te dieron un beso?
¿Y un abrazo?
Hoy,
¿cuántos te dieron?
¿Cuántas veces en el día,
alguien te preguntó
cómo te sentías?
¿Alguién notó
tus ojos tristes?
¿A alguien le importó,
la frase que dijiste?
¿Quién se ocupó
de tu bienestar?
¿Quién esperó tu llegada,
con ansiedad?
¿Hubo alguna persona,
que elogiara tu sonrisa?
¿Hubo alguien a quien
le importara tu desdicha?
¿En el día de hoy,
alguien te ha deseado?
¿En el día de la fecha,
algún ser,
se posó en tus labios?
¿Hubo alguien en algún
lugar, deseando tus abrazos?
¿Existe alguien en el mundo,
que quisiera dormir
a tu lado?
¿Encontraste a la persona,
que mirara la misma luna
que tu miras?
¿Alguien te escuchó?
¿Alguien te regaló una rima?
¿Quién se ocupó de mirar
lo que tu miras?
Saquemos cuentas,
conozco una persona,
que ha hecho todo esto.
Lástima que a tí,
no te interesa.

Tal vez...

Tal vez,
no sean mis besos,
con los que sueñes.
Tal vez,
no sean mis caricias
las que te hagan sentir.
Y seguramente,
no sea mi cuerpo,
el que desees.
Posiblemente,
mis palabras,
no te lleguen.
Quizá,
nada de ésto
sea suficiente.
Todo lo que yo
pueda brindarte,
jamás alcanzaría
para hacerte feliz.
Lo acepto,
lo asumo,
me doy cuenta
y lo reconozco,
lo mío para ti...
siempre será muy poco.

martes, 23 de noviembre de 2010

Volviste

Volviste.
Me inundaste de alegría.
Tu llegada hace
que los días tengan otro ritmo.
Volviste.
Me inundaste de alegría.
Sos un manantial.
Tus aguas cantarinas,
le ponen música a mi vida.
Me haces bailar
al compás de tu melodía.
Volviste para hacerme vibrar.
Soy el instrumento
y tú,
el músico que hace mis
cuerdas palpitar.
Y tu música es muy bella,
pues me llenas de felicidad.
El aire está impregnado
de goce.
Mi corazón,
ha vuelto a cantar.
Las notas van sonando
y comienzan a contagiar.
Están bailando las praderas,
hasta las olas que vuelven al mar,
recogiendo tu alegría,
con el cielo
se han puesto a celebrar.
Volviste.
Quiera Dios,
que no te vayas
nunca más.

lunes, 22 de noviembre de 2010

¿Cómo podría?

¿Cómo podría acercarte calor?
¿Cómo aliviar tus pesares?
Dame una clave,
una señal,
enseñame.
Mostrame un camino
por donde llegar a tu alma.
¿Cómo, mi mano podría aliviarte?
¿Cómo podría cubrirte, sanarte?
Si tan solo pudieras sentir...
Te darías cuenta.
Mi mano esta extendida.
Solo falta que tu la percibas.
Que sientas el calor.
Que sientas como quiere cuidarte.
Protegerte.
¡Si tuviera el poder de
atravesar el aire!
Si mis manos pudieran volar
a tu lado...
Si pudieran materializarse...
¡Cuantas cosas harían mis manos!
Cerrá los ojos,
dejame cuidarte.

domingo, 21 de noviembre de 2010

Cuando amanezca.

Te miro, tratando de adivinarte,
quisiera entrar en tu mente.
Conocer lo que guardas en ella.
Saber, qué piensas.
Descifrar las ecuaciones,
despejar las dudas.
Quisiera verte,
Verte, realmente.
Que te presentes como eres.
Sin ocultamientos, sin miedos.
Que pudieras expresar lo que sientes.
Que aunque pueda parecer poco,
para mí, es suficiente.
El método que impones,
en mí, no dá resultados,
no hace mella.
No declino ni abdico.
Sólo aguardo.
Me mantengo a la espera,
de que un día amanezcas
pensando en mí
y no frenes la necesidad
de tenerme entre tus brazos,
un día... cuando amanezca.
Sin futuro,
sin preguntas,
sin reglas,
tan solo tenerme entre tus brazos,
cuando amanezca.

sábado, 20 de noviembre de 2010

Llenemos el cielo de estrellas.

Brillo en llamas.
Sutil coordenada,
donde mi pasión estalla.
El eje donde se mece
lo irracional.
Hermoso eje.
Por el meridiano
de tu encanto,
recorro las alturas
donde el aire quema,
incendiando las llanuras.
Brillo... llamas,
pasión y locura,
luces encendidas,
en las penumbras,
alumbran la marcha.
Incendio.
Fogata.
Claro de luna.
De la habitación
surgen destellos.
Cierro los ojos.
Dentro mío te vuelcas,
te derramas.
Lava...
cálida lava,
que recorres mis entrañas,
purificando con tu fuego,
todos los rincones.
Abro los ojos.
Hay chispas en el aire.
Flotan.
Suben.
Bajan.
Están en todas partes.
Se elevan,
salen al espacio.
Se unen en el firmamento
tapizando un cielo que ha
sido testigo del nacimiento
de una nueva estrella.
Cubramos el espacio.
Forjemos nuevas luces.
Que el cielo,
se llene de estrellas.
Que no queden
espacios vacíos.
Y juntos,
arderemos en el cielo
y brillaremos en las nubes.

Ésa, no soy yo.

No me permito enamorarme,
no puedo jugar con fuego,
pero quema.
Y sería tan fácil...
No me permito soñar contigo.
Al menos... despierta.
No puedo.
No es la meta.
No puedo imaginarme
de tu mano,
ni siquiera...
tener una charla sincera.
No puedo.
Cosas sencillas,
están prohibidas.
¡Tantos "no"!
¡Tantos!
Ni desearte, puedo.
Sin embargo,
lo hago.
Te deseo aún,
sin poder tenerte,
sin poder besarte.
Y tus labios se me niegan,
se me niega tu piel,
tus caricias.
Todo, absolutamente todo,
me es negado.
Sos como un cometa,
que a su paso deja una estela.
Y por más que quiera alcanzarla,
se aleja... se aleja.
Se me niega.
De tanto esperarte,
sin hallar respuesta,
de tantas veces desearte,
inalcanzable saeta,
de tantos "no",
estrella fugaz,
ya no me reconozco,
Yo, no soy ésta.

viernes, 19 de noviembre de 2010

No pretendo.

No pretendo gobernarte,
dominarte o conquistarte.
No pretendo manejar tu vida,
ni siquiera guiarte.
No quiero influenciarte,
no quiero avasallar ni
apoderarme.
Quiero que seas libre
como un ave en el aire.
Quiero que vueles liviano.
Que no tengas
de qué preocuparte.
Que con tus alas sublimes,
visites los parajes
que te reservan placeres
donde puedes abandonarte.
Que tu pico de oro
sorba el néctar de las flores
y que sea tu alimento
impregnándose en tus entrañas.
Te quiero libre,
te quiero etéreo.
Abre la puerta de tu jaula,
deja atrás el pasado.
Dedícate a recorrer
los campos,
los médanos,
los acantilados.
Extiende tus alas al aire,
lo encontrarás perfumado.
Surca los cielos,
pósate en la luna,
si es necesario.
Y si desde las alturas,
alcanzas a distinguir
unos colores en los prados,
acércate ligero,
acércate liviano
y al acercarte
verás que soy yo,
que para tí,
en flor, he transmutado.

jueves, 18 de noviembre de 2010

El sabor del pecado.

Tus pétalos,
tienen el aroma del pecado.
Lo admito.
El néctar que derramas,
tiene un sabor adictivo.
Es un elixir afrodisíaco.
Embriaga el paladar,
altera los sentidos.
Y tú...
tú lo sabes,
lo sabes muy bien.
Y te guardas,
como un buen vino.
Juegas,
te escondes,
 te asomas,
te haces desear.
Y yo...
te diría mil cosas,
si estuviera permitido.
Pero no aguanto más,
voy a romper las reglas,
tu sabor  bien merece,
romper el pacto.
Que me juzguen
por lo que digo.
Soportaré la sentencia,
pues lo tengo merecido.
Que lo escuchen las montañas,
que lo escuchen los cielos,
que mi voz recorra valles
y ríos.
Te deseo...
te deseo.
he querido callarlo,
pero no he podido.
Deseo el elixir sagrado,
el sabor a pecado
que dejas en mis labios,
deseo tu piel,
tus abrazos,
deseo tus caricias.
Y es un deseo tan profundo,
que hasta Dios me ha perdonado,
Te deseo,
te deseo...
Y no puedo evitarlo.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Regálame una noche.

Imagina una noche,
una noche mágica,
en donde no haya pasado...
ni futuro.
Tan sólo una noche,
yo sin armas,
tu... sin tus muros.
Una noche en que ambos
nos necesitemos.
yo con mis motivos,
tu... con los tuyos.
Una noche sin miedos.
En la que tu...
me des tus besos
y en la que yo te de
mi desvelo.
Tan solo dos cautivos,
tu... con tus deseos,
y yo...
deseando lo mismo.
Tengamos una noche
con la luna como abrigo.
Y si una luna no alcanza,
te ofrezco mi sol,
tu sabrás encontralo,
búscalo,
porque está encendido.

martes, 16 de noviembre de 2010

Seguir dando.


Dicen,
que cada uno recibe
lo que dá.
Éso,
me hace dudar.
¿Será que yo creo que doy
y en realidad no doy nada?
O... tal vez doy,
donde solo hay vacío.
Tal vez,
intento derribar murallas
que han sido bloqueadas.
¿Qué será?
Quizá,
mi espíritu incansable,
el que me lleva a seguir.
¿Será que no han logrado vencerme,
o quitarme las ganas de vivir?
Tal vez por eso,
yo sigo dando,
aunque lo que doy,
caiga en un pozo sin fin,
aunque se pierda en el espacio,
seguramente,
quedará flotando
y el universo lo pueda recibir.
Sé que ni el más alto de los muros
podrá detener lo que hoy reparto.
Aunque haya miedos,
aunque haya espantos.
Porque ni la más dura
de las murallas
se queda seca
cuando el cielo envía su llanto.
Y la lluvia la recorre
purificando su origen,
regando su raíz.
Por todo eso,
yo seguiré dando,
aunque nada reciba,
no importa,
yo...seguiré dando.
Aunque para eso,
me convierta en lluvia
y mi ruego se transforme en llanto.

lunes, 15 de noviembre de 2010

De tanto imaginarte.

De tanto imaginarte,
me ha dolido.
Imaginé tu rostro,
impregnado en el mío.
Imaginé tus ojos enamorados.
Las curvas de tus manos,
llenando huecos,
propiciando espacio
a los suspiros.
Imaginé una piel,
que no viviera,
si no fuera a mi lado.
Un corazón latiendo
a redoble...
latiendo.
Una cama con mi cuerpo
y el tuyo,
en un entrevero de caricias.
Un terreno dejando
de ser baldío,
llenándose de dones,
al besarse tus labios
y los míos.
He imaginado tanto,
que me ha dolido.
Pasa la aurora,
pasa la alondra,
pasan las horas
y así,
pasa la vida.
Soñando despierta,
imaginando tu rostro enamorado.
Dejando escapar un suspiro.
He imaginado tanto,
que ya es un desvarío.
Te nombro sin conocerte
y sin saberte te imagino.


domingo, 14 de noviembre de 2010

Por el puente de la bruma.



Por el puente de la bruma,
van y vienen seres perdidos.
No se encuentran,
no se ven.
Tienen al sol escondido.
Y la niebla cubre todo
y atraviesa hasta a los huesos,
de los peregrinos.
Cubre almas,
cubre sangre,
cubre penas y olvidos.
Por el puente de la bruma,
crucé un día mi destino.
Rocé unos dedos mágicos
y se encendió una luz.
Las tinieblas se iluminaron,
quedó todo prendido.
Se vieron rostros desesperados,
huesos rotos,
pieles sangrantes,
pero el rostro de esos dedos,
tenía la cara de un ángel.
Fue un roce muy corto,
el destello... fulminante.
Duró sólo unos segundos,
los necesarios.
En el puente de la bruma,
todos siguen su camino.
Yo volví una y mil veces,
buscando esos dedos
que alumbraron mi destino.
Y ellos tambien volvieron,
lo siento,
lo percibo.
Los dos,
recorremos el puente,
buscando el roce ya sentido.
Esperando repetirlo.
Quiera Dios
que a tí te encuentre,
para vovler a sentir
lo que sentimos.
Para continuar juntos,
para unir nuestro sino.
Por el puente de la bruma,
vagan dos soles perdidos,
quiera Dios que al fin se encuentren,
para iluminar el camino.


sábado, 13 de noviembre de 2010

Conexión.

Existe una conexión.
Aunque intentemos negarlo.
Nuestros labios nacieron
para estar juntos.
Lo dicen siempre,
al besarnos.
Lo dicen nuestras manos,
al acariciarnos.
Existe.
Está.
Aunque quisiéramos negarlo.
¿Acaso no has notado,
que tu piel me atrae
y deja en mis labios
el sabor del pecado?
¿Y que por seguir junto
a ella,
yo...
seguiría pecando?
¿No has notado cómo,
con sólo acercarte a mi cuerpo,
se enciende en el tuyo,
el deseo de conquistarlo?
He imaginado un encuentro,
en el que sólo hablarían los labios,
no, con palabras.
Sólo con besos,
para poder así,
dejar de negarnos.