Seamos amigos,
prometo no defraudarte.
Prometo sostenerte en tus caídas.
Ayudarte...acompañarte.
La vida nos golpea...¿a quién no?
Si en mi confías,
te aseguro que trataré con todas mis fuerzas
que esos golpes
no te dañen...
(al menos, que no te dañen tanto)
Lo que yo te ofrezco,
es mi mirada centrada,
mis oídos atentos,
mi mano cálida.
Mi ternura para el abrazo.
Y mi alma para el consuelo.
Todo lo que te ofrezco,
es todo lo que tengo.
Y tambien...
lo que no tengo.
Sólo te pido que lo aceptes.
Te lo ruego.
Quizá juntos,
podamos emprender el vuelo.
Elevarnos de este suelo,
que a veces daña.
Llegar a otros lugares,
ir planeando el descenso.
Saber que estás a mi lado
y que a tu lado me siento.
Te ofrezco todo lo que soy.
Todo lo que quise ser...
y... aún no he podido.
Seré tu ángel y tu el mío.
Y tal vez,
siendo dos...
podamos olvidarnos del dolor.

No hay comentarios:
Publicar un comentario