Permanece en silencio,
acechando escondido
entre las sombras.
Está aguardando,
no se vé,
sólo se siente.
En el aire está presente.
Es un enemigo muy fuerte.
A su paso va dejando la peste.
Se transformó en epidemia,
de ésas que cuesta desterrar.
Es un mal que azota almas,
las aisla... las paraliza y
no las deja sentir.
Hace que se escondan,
que construyan murallas,
muy difíciles de derruir.
Que ante un gesto tierno,
bajo tierra quieran guardar.
Es el padre de muchos males,
y sobre todo...
de la Soledad.
Del frío en los huesos
se alimenta.
De las pieles rotas regodea.
De las muecas grotescas
admira...la falsedad.
Es el padre de la adversidad.
De las palabras perdidas.
De los instantes sordos.
Y más que todo eso.
Es el padre de la Angustia
y el Pesar.
Su mejor estrategia
es construir islas,
rodearlas de un líquido mortal.
Con engaños y argucias,
a quienes las habitan,
éso... les hace pensar.
Pero ese líquido,
no envenena,
es sólo un ardid,
que el Señor de todos los Males,
jugando con las mentes,
quiere inducir.
Señor MIEDO,
quisiera descubrir el arma secreta
para su reinado acabar,
Señor MIEDO,
abandone esas almas,
déjelas vivir en PAZ.


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