LA IMÁGEN, ES UNA OBRA DEL ARTISTA PLÁSTICO, ALEJANDRO VIGILANTE .

viernes, 12 de noviembre de 2010

No pienses en el mañana.

No pienses en el mañana.
¿Qué podría pasar?
Piensa solo en el hoy.
El mañana es una sucesión
de varios Hoy.
Y lo importante es,
como vivas esos Hoy.
¿Para qué pensar en el mañana?
Hoy, no te pierdas de compartir.
Hoy, no te pierdas de vivir.
Hoy, no te pierdas de hacer eso,
que tanto te gusta.
¿Te gusta dormir así?
¿Por qué privarte de eso?
¿Te gusta el calor de un cuerpo?
¿Por qué privarte de ese placer?
¿Por qué privarte de los besos?
¿Y de las caricias?
¿Por qué perderlas?
Construyamos un mundo de pasiones.
No te lo pierdas por pensar en un mañana.
El mañana, poco importa,
si vivimos un hoy con ternura,
con pasión.
No pienses tanto.
Si hoy estamos juntos,
¿qué importa del mañana?
Y recuerda que mañana,
tambien será un Hoy.



El árbol.

Como un árbol maravilloso,
das abrigo con tu frondosa copa.
Bajo ella,
pueden vivir las más hermosas criaturas.
Las proteges,
las cobijas,
las amparas de la lluvia
y de las desdichas.
Das lo mejor, todo lo que tienes.
No permites que la noche
las desvele.
Siempre llegas,
siempre.
Como una lluvia de primavera.
Regalas susurros que
entre tus ramas se forman,
cuando el viento juega
a esconderse entre ellas.
Y brotan melodías
con las notas más bellas.
Acúnas... méces.
De tu savia
se alimentan las hojas
en donde escribes
las más bellas poesías.
Como un árbol hechizado,
firme y liviano.
Como un árbol hechizado,
contundente,
rotundo.
Como un árbol inspirado,
romántico y apasionado.
Como un árbol.
Afortunados,
los que pueden vivir
a tu sombra.
Afortunados,
los que pueden leer tus hojas.
Afortunados,
los que se alimentan de tu savia.
Y afortunados,
los que puedan escuchar tus notas.

jueves, 11 de noviembre de 2010

El pavo real, la mariposa y la jaula de cristal.

El pavo real, vivía en una jaula de cristal. Desde allí, veía los días transcurrir, se lamentaba del destino cruel, que le había tocado vivir. Encerrado... sin amigos. De vez en cuando, alguien que pasaba por allí, le tiraba algunos restos de comida. Él, se conformaba con las migajas que recibía. Es algo lógico,
pero él, no lo sabía... la belleza que en sus plumas, llevaba escondida.
La jaula era pequeña y aunque de vez en cuando, sus plumas se estremecían, no lograba desplegar sus alas, claro... al estar encerrado...no podía. Y así pasaban las noches... así pasaban
los días. Una vez, vió unos pájaros hermosos, esbeltos, con plumas de muchos colores, parecía que en su cola, habitaban mil ojos multicolores, ellos, se acercaron a ver, a la extraña criatura. El pavo pensó: ¡Qué lindos colores, qué plumas tan bellas! ¡ Quién pudiera parecerse a tan hermosas criaturas!
Pero, obviamente, él, no lo sabía, había muchas cosas que el pavo ignoraba de la vida, ésos que pasaban por delante de su jaula, eran sus hermanos, tan bellos como él.
Otro día, llegó una bella mariposa y se posó en una de las varillas de cristal, el pavo, aunque  muy asustado, no pudo dejar de admirar las alas de mil colores y ese despliegue de libertad que ostentaba la mariposa, que ... aunque muy pequeña, venía a amenazar la estabilidad que el obtenía. Se habrán dado cuenta, que aunque el pavo no era feliz, estaba acostumbrado a ése, que era su hogar y la mariposa con sus alas de fina seda, hacía su jaula tambalear. -Véte - dijo el pavo - éste no es tu lugar.
Y la flor del aire, muy presta, comenzó a volar. Pasó un día con su noche y ella volvió a visitar. El pájaro enjaulado comenzó a temblar. - No temas - dijo la mariposa - no te quiero lastimar, pero no comprendo por qué vives en este lugar.
El pavo, dió la única respuesta que podía dar...
-¿No ves que esta es mi casa, una jaula de cristal?
- Y... justamente por eso - dijo la mariposa -¿ no te gustaría la libertad?
- No veo la manera, de este sitio dejar, no conozco otros lugares
y le han puesto a esta casa, un candado de dolor.
La mariposa dijo sonriendo: Amigo, ¡qué ciego estás! El cristal, se rompe muy fácil y si sales, podrás dejar el dolor atrás.
- Pues no creo que sea tan sencillo, lo que tu dices probar, respondió el pavo real.
Y la mariposa, muy rápida en su respuesta, ésto le llegó a contestar: basta con desearlo y los cristales romperás, despliega tus alas, abre tu cola y así lo lograrás, si tienes miedo, cierra los ojos y mi voz te guiará.
El pájaro, aunque asustado, quiso intentar.
Probó varias veces, hasta que el cristal oyó estallar. Lentamente
abrió sus ojos y a la mariposa corrió a abrazar, desplegó toda la belleza de sus plumas y comenzó a volar.
Y desde ese día, hasta el fin de la eternidad, recorren juntos los cielos...  la mariposa y el pavo real.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Un oasis de verdad.

Soy un náufrago en el mar,
las olas me llevan
a ningún lugar.
Me está faltando el agua,
me está faltando una brújula,
no tengo alimento,
ni lugar donde guarecer
de los vientos que azotan fuerte.
Me aferro a los restos
que quedaron del naufragio.
Me mantengo a flote,
conservo la frente en alto.
Sostengo la esperanza
de llegar a la costa.
Tal vez sea,
por alguna luz
que he visto en el horizonte,
o por el vuelo de un
par de gaviotas
que atravesaron el cielo infinito.
No sé,
si fueron reales,
o producto de algún desvarío.
Sin embargo,
me mantengo viva en este mar.
Aunque la vista se nuble
y las luces se tornen difusas.
El viajero
que perdido está
y atraviesa el desierto
en soledad,
avanza por el espejismo
que se le presenta
al frente.
Y por el espejismo
avanzará y tendrá fuerzas
para continuar.
Si no puede caminar,
se arrastrará.
Pero continuará
aferrándose
al juego que la mente
le propone,
para su vida salvar.
Y... quién sabe...
tal vez,
si sigue avanzando
sin parar,
encuentre un oasis
de verdad.
Las ilusiones
nunca se pierden
y nos ayudan a
continuar...

martes, 9 de noviembre de 2010

Seguir y seguir...

Quiero besarte.
Y luego seguir
besándote más.
Seguir... seguir...
y luego continuar.
Quiero con mis besos,
el fuego que llevas dentro,
avivar...
Y que envueltos en deseos,
ni las aguas de un río,
nos logren aplacar.
Quiero seguir besándote.
Hasta que no logres distinguir,
si mis besos te poseen...
o...si los tuyos,
me poseen a mí.
Quiero ir sembrando
cada parte de tu piel,
con estrellas fugaces
que de mis labios parten,
cuando ellas te iluminen
y brilles en la oscuridad,
sabré que mi boca
cubrió cada pliegue...
cada poro.
Luego,
volveremos a empezar.
Con mis besos,
iré formando perlas,
te iré cubriendo
con una nueva piel.
Te curaré las heridas
y te haré volver a creer.

Si hablamos de soñar...

Si hablamos de soñar,
varios sueños podría contar.
He soñado despierta.
He soñado dormida.
He visto cosas preciosas.
Soñé que el sol y la luna
se abrazaban.
Soñé que el rey que solo
en su ventana,
la luna contemplaba,
viajaba a esa comarca cercana
y a la princesa besaba.
Un día,
soñé que el mar y el cielo
en una sola mirada
se fundían.
Soñé que guardaba tesoros
en un cofre
y a un caballero se los entregaba
un día...o una noche.
Tambien soñé despierta.
Soñé que con sus alas
un ángel me cubría.
Y soñé que en un
Bravío Corcel,
las praderas mas hermosas
cabalgaba.
Soñé despierta.
Soñé dormida.
¡Soñé tantas cosas!
Que parece que hubiese
soñado toda una vida.
Seguiré soñando.
Seguiré viviendo.
Seguiré creyendo
que algún día
tu vendrás
y viviremos los sueños.
Aunque cuando vengas,
me encuentres dormida.
Dame un beso
y así verás...
que me devolverás la vida.

lunes, 8 de noviembre de 2010

¿Cuánto?




¿Cuánto tiempo he de esperar?
¿Cuánto, sin tu boca?
¿Cuánto, sin tu piel?
Las horas pasan lentas.
La vida,
 pasa volando.
Y no me toca.
¿Cuánto falta para que me abraces?
¿Cuánto... para que me toques?
¿Cuánto falta para sentir
lo que en mi provocas?
¿Cuánto?
Las horas pasan lentas.
La vida
pasa volando.
Y no me toca.
Quiero arder en tus manos.
Quiero derretirme en tu boca.
La vida
pasa volando...
pero a mi,
no me toca.



domingo, 7 de noviembre de 2010

Simplemente te diré...

No puedo ser original.
Busco y busco la manera
de decirlo
y creo que ya está todo escrito.
Alguna metáfora,
podría utilizar,
pero...
¿para qué disfrazar
algo tan sincero?
Podría decir que...
Las estrellas
son nada
sin un cielo.
Que las olas
están desnudas,
sin su encaje de espuma.
Que el atardecer
llora sangre y
tiñe de rojo las nubes,
cuando su rey se oculta.
O... que las aves
vuelan cielos de triste azul,
buscando su nido.
Existen mil formas
de decirlo
y todas...
ya se han dicho.
Porque la lluvia
reparte sus dones
en un lecho vacío,
si no encuentra
a la tierra sedienta,
para recibirlos.
Porque las rosas
exhalan su aroma
en las noches,
esperando llegar a tu
alma... en un suspiro.
Sigo pensando...
No encuentro otra
forma de decirlo,
lo haré del modo
más sencillo,
el directo,
o... el más veces dicho.
Tal vez sea,
el menos original
pero el más sincero.
Simplemente te diré:
Te extraño y ...
Te deseo.

jueves, 4 de noviembre de 2010

Ataque certero.

Sólo una cosa tenías en mente,
no esperaste mucho tiempo.
El ataque, fue rápido, certero.
Indagaste por lugares
que tenías presentes.
Tal vez...
guardados en tus ojos...
o en tu imaginación.
Tus manos fueron el instrumento,
el arma elegida.
Fuiste y viniste muy lento,
fuiste... delicado.
De ese ataque que suponía,
podía ser despiadado,
arrancaste varios suspiros,
que en el aire esparcidos
flotaron.
No sé si llegaron a tus oídos,
no sé si pudiste escucharlos,
a veces los sonidos,
quedan en espacios guardados.
Como el embate continuaba,
tuve que luchar,
presentar mis armas,
acometer,
muy precisa en la contienda.
Llegué a la torre,
en donde guardabas tu Rey,
lo hice mi prisionero,
lo doblegué,
lo hice mi cautivo,
casi...
lo devoré.
El campo de batalla
no alcanzaba,
para tan ávida lucha.
Fuimos buscando otros horizontes
y allí... continuamos la estrategia.
Al final de la contienda,
quedaron nuestros cuerpos enredados,
con varias heridas de guerra.
Tras las nuevas puertas,
en que afrontamos la pelea,
no hubo vencedores
ni vencidos...
Sólo... firmamos una tregua.

Ojos...siempre tus ojos.

Esos ojos tan hermosos,
tienen un brillo especial.
Tienen su luz encendida.
Luz... que no pudieron apagar,
ni el llanto ni la desidia.
No hay poder sobre la tierra,
que pueda opacar a tus ojos,
porque en ellos se reflejan
las ganas de vivir que tienes,
aunque tu boca a veces
diga que no.
Tus ojos... no mienten.
En tus ojos se esconden
los colores de los mares,
y el cielo se puso celoso
y quizo en ellos pintarse.


El río.

Hay un río que me recorre,
de la cabeza a los pies.
En él,
viajan dolores
y algún que otro placer.
En ese río he navegdo,
con miedos... sinsabores.
Hoy puedo decir,
que no me he dejado vencer.
Ese río tiene fuerza
y él... me lleva a seguir.
He tropezado miles de veces,
tambien... me he dejado caer,
pero siempre...
siempre...
me he vuelto a levantar.
Debería agradecer al río
por prestarme su fortaleza,
por abrigarme en las noches
y darme su entereza.
Sigo viva.
Sigo adelante.
Sigo en mi rumbo.
Lo que hallaré al final del camino,
no lo sé.
Solo puedo decir,
que si no fuera por ese río
que me acompaña desde que nací,
estos versos que hoy escribo
no estarían aquí...
Tal vez los escribiría otro
por mí
y comenzarían así:



Salvaje.

Escribo salvaje,
escribo como me sale.
No uso reglas,
ni busco poesía.
Sólo cuento
lo que en versos exudo.
Si mis notas analizara
un erudito en la materia,
seguramente encontraría
miles de errores en ellas.
No me importa,
soy indomable,
atrevida y rebelde.
Sólo escribo estas cosas,
porque me las dicta un duende,
 un diamante,
un vagabundo y trashumante.
Un sol que vive en mi pecho
y que ubico siempre antes que la razón.
Por si no lo descubrieron,
una ayuda puedo darles,
algunos tal vez no recuerden
que él late
y llevados por la lucha que les toca vivir,
lo hayan dejado en el fondo de su existir.
El caballero que me guía
en tamaña empresa,
es el representante de varias alegorías.
Algunos lo representan con dos alas,
otros... lo atraviesan con una flecha.
Y yo... a mi corazón,
lo escribo en estas notas,
aunque resulten poco correctas.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Aún creo en los Milagros.

No había manera
de reparar el daño
con el que  a este
mundo habías venido.
Sin embargo,
aún creo en los Milagros.
Siete vidas tienes,
yo no sé cuántas has gastado,
deseo que no hayan sido tantas,
que aún queden varias,
para que puedas seguir
a nuestro lado.
Yo creo en los Milagros.
Como guerrera de la Vida,
siempre te has comportado
y por eso espero
que sigas luchando.
Aún Creo En Los Milagros.

martes, 2 de noviembre de 2010

Seguirás

Seguirás clavando tus dardos,
ese es tu modo.
No puedes dialogar...
inmediatamente te espínas...
despliegas tu artillería.
Denigras...subestimas...
menosprecias.
tema reiterativo... y agotador.
Claro... tu...no te das cuenta.
Lo lamentable es ...
que ya has perdido el don
de diferenciar.
Ya todo...te da igual...
A mí...tanto me dá.
Yo sé muy bien quien soy.
Cuanto valgo.
Pero... me da pena...
realmente mucha pena...
vas camino a la soledad,
obviamente... ya estás acostumbrado,
pero si alguna luz quedaba
sobre tu destino marcado...
ésta... se va extinguiendo lentamente...
Y lo peor... es que tu mismo eres el causante
de los males que te aquejan.
Te irás  convirtiendo en piedra...
no, para tí... que ya lo sientes....
sino, para los demás.
Serás una piedra
con forma de hombre,
una estatua no...
no has sido tallado por una
mano maestra.
O ... tal vez sí...
Tu mismo te has ocupado de esa tarea.
Y si algo debo reconocer,
es que tu labor ha sido perfecta.


Abrazarme

Si me vieras con los ojos
llenos de lágrimas,
simplemente,
¿podrías abrazarme?
Si los vieras sin brillo,
apagados,
simplemente,
¿podrías consolarme?
Si vieras mi boca extraviada,
sin rumbo,
buscando respuestas,
simplemente,
¿podrías besarla?
Si en este momento,
en tu mente,
afloraran mil palabras,
y  yo te lo pidiera,
simplemente,
¿podrías callarlas?
¿Puede el lenguaje de tu cuerpo,
aliviar mi alma?
¿Podrías con un gesto,
iluminar mi mirada?
¿Podrías con un abrazo,
simplemente,
aquietar mis lágrimas?
Si puedes en este momento,
estar a mi lado,
ofrecerme tu pecho
para descansar mi dolor,
si simplemente,
puedes todo eso,
entonces sabré,
que me ha escuchado Dios.

lunes, 1 de noviembre de 2010

Si Dios quiere.

He tomado su pequeño cuerpo,
cada vez más pequeño,
lo tuve en mis brazos,
lo acaricié...
Como si en las horas que restan,
pudiera ganar el tiempo que...
que ... luego...no habrá.
Tratando de conservar su esencia
entre mis brazos,
comencé a recordar,
a revivir momentos,
todos han sido gratos.
Ella llegó en noviembre,
hace seis años,
nadie la esperaba,
pero llegó.
Inmediatamente eligió a su dueña,
quien ha sido su compañera
inseparable .
Se transformó en su sombra,
hasta se fijaba en los horarios,
parecía percibir los pasos
de quien la acunó en sus brazos.
No había llegado aún...y sin embargo
ella ya la estaba esperando.
En la ventana o tras la puerta...
nunca faltaba a la cita,
llegara a la hora que llegara,
ella estaba ahí,
esperando a su ama.
Mientras la mecía entre mis brazos,
pensaba en todo eso...
y le pedí a  Dios un milagro.
Hasta se lo pedí a mi papá...
que hace muy poco me ha dejado.
Le pedí que intercediera por mí,
ya que él ocupa  un lugar a Su lado.
Se lo he pedido a todo el mundo,
en silencio y llorando.
Solamente... necesitamos un Milagro.
Esa niña que ya es mujer,
la necesita,
yo... la necesito...
La necesita la vida.
Por eso...si Dios quiere...
yo espero...
El ruego, ya ha sido enviado.


viernes, 29 de octubre de 2010

Sobre tus hombros...

Cuántas veces,
la gente que decía querernos,
termina destruyendo todo.
Se transforman en miles de manos,
apoyándose en nuestros hombros,
buscando con ésto,
hundirnos en su propio lodo.
Gente que no se hace cargo
de la parte que le toca
y adoptan una posición más cómoda.
Siempre terminan culpando
a otras personas.
Gente que antes,
"no mataban ni una mosca",
ahora, se sienten poderosas
y arrastran con ellos
a todo lo que suponen,
su mal provoca.
No se privan de nada.
Ya nada les importa.
Ven en el otro a un enemigo
y como tal,
lo destrozan.
¿Me permiten un consejo?
A los que viven esos tormentos,
yo les podría decir:
Aléjense de esas personas,
porque son peligrosas.
No permitan ni un instante,
que de sus almas hagan trizas,
no permitan que transformen
sus vidas.
Que amarguen su camino,
que se embriaguen con su sangre,
porque ella tiene otro destino.
Sean fuertes... valen oro.
Cuando sientan que el respeto,
han perdido en su entorno,
busquen quienes realmente
puedan valorarlos.
Pero recuerden...
que la cortesía,
por casa ha de empezar.
Valórense,
Respétense,
Ámense ,
por sobre todas las cosas,
y recién en ese momento,
en lugar de espinas,
recibirán sólo rosas.