Me has tratado muy mal...
ignorando todo cuanto quisiste ignorar.
De mi ser,
sólo tomas lo que quieres tomar.
Mis tiempos no valen,
tampoco mis necesidades.
Eres una lámpara
a la cual...
para mantener encendida,
siempre es necesario
fomentar.
Y por más que la tarea,
se realice con dedicación,
cuando tú, decides,
apagas la luz.
Abres y cierras
las ventanas,
manejas los tiempos,
los temas,
de mí...
nada sabes,
o muy poco.
Mis necesidades,
no son estimadas.
Acepté ésto.
Me hago cargo,
lo reconozco.
Pero a veces...
mi corazón se reciente..
en realidad...
necesita muy poco.
Con saber de tí,
con que me tengas en cuenta,
con que admitas que en algún momento,
subiste a las estrellas,
mientras la humedad de mis labios,
recorría tus praderas.
Con tan simples cosas...
me doy por satisfecha.
No tengas miedo
de admitirlo.
Yo..no cobro esas cuentas...
Con haberte dado placer,
repito...
me doy por satisfecha.

No hay comentarios:
Publicar un comentario