Quiero que vuelvas.
Acá está todo,
demasiado tranquilo.
No hay versos,
no hay rimas...
no hay ojos que se asomen.
Quiero que vuelvas.
Yo sigo en movimiento,
mas...
extraño tu presencia.
Es algo inusual,
que aún,
rodeada de faros
que me acechan,
sea únicamente el tuyo,
el que quiero que dé
su luz...
en mi tormenta.
Me estás faltando.
Y aunque en el cielo brillen
miles de estrellas,
la tuya está muy lejos,
y ver...
no se deja.
Me falta la sal.
Me falta la tierra.
Me falta la nube
y me faltan las letras.
Me falta la luna,
aunque en el cielo brille serena.
Me falta el aire.
Cambiaría las rosas
que me habitan y rodean,
por una sola de tus espinas.
Te extraño...
y no quisiera.
No quisiera...
y sin embargo
te extraño.
Aunque no lo sepas.


No hay comentarios:
Publicar un comentario