La ausencia no es bienvenida.
Hacen falta...algunas palabras,
un "hola, como estás",
o ...
un "te extraño",
aunque éso,
sea mentira.
No es bienvenida la ausencia.
Al menos...
no, en mi vida.
Aunque la entrega al vernos,
no involucre sentimientos,
la ausencia entre encuentro y
encuentro...
sigue siendo "malvenida".
Un simple gesto de ternura,
(entre medio),
no ha de atarte a mi vida...
por si acaso...
eso temías.
Comparé nuestras citas,
con una transacción comercial.
Un intercambio de favores.
Yo te daba el placer que pretendías
y...
de tí...
el mismo pago recibía.
No obstante,
analizando la estrategia,
comprendí que algo,
no funcionaría.
Si hasta para llevar a cabo,
el más mínimo negocio,
se realizan ciertas acciones,
(llamadas previas...mensajes),
lo que se dice,
endulzarle el oído al operador,
con un arreglo,
de semana a semana...
no basta.
Entre tanto,
pueden surgir inconvenientes
entre oferta y demanda,
hasta incluso,
un mejor tasador
de los bienes que reclamas.
No sos buen comerciante.
Con un poco más de atención,
podrías haber sido
el mejor negociante.
Definitivamente
tus pequeñas ausencias,
no son bienvenidas en mi vida.
Necesito algo más,
que lo que tú me brindas

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