Me detengo en banalidades.
Hacia esos vértices
me has llevado.
Pero...
¿Cómo podría evitarlo?
Me has ido corriendo...
acorralando.
Me choco contra un mundo,
que está vallado.
Tu mundo cifrado,
encriptado.
Lleno de enigmas
que no me son revelados...
Y en el que ...
lamentablemente...
ocupo un lugar
muy insignificante.
Y por no recibir
lo adeudado...
yo me detengo en banalidades.
No me siento parte.
No me has hecho sentir.
No me has dado el valor esperado.
El que mis actos merecían.
O al menos yo,
no me he enterado.
Con pequeñas cosas,
me hubiese bastado.
Por eso hoy...
me detengo en banalidades.
Porque en la columna del haber,
nunca has ido sumando,
o al menos yo...
no me he enterado.

Las banaliddes muchas veces nos hacen mas llevadera la vida..
ResponderEliminarmuchas gracias!!
ResponderEliminarMarisabel