Si siempre mi lugar,
ha de ser atrás,
prefiero apartarme.
Si me has de ubicar
al final,
prefiero alejarme.
Si me has de colocar
en la oscuridad,
prefiero marcharme.
Si mi brillo
ha de quedar opacado
por cualquier estrella fugaz,
elijo distanciarme.
Si no puedes darme
el lugar que me corresponde,
entonces...
prefiero partir.
No es un capricho,
ni delirios de vanidad,
ni grandeza solapada.
Es que en esta vida,
me ha llevado largo tiempo
ubicarme en mi lugar.
Y ahora me valoro
como corresponde.
Por eso,
no camino un paso atrás.
No es para ciegos mi brillo,
Sólo es...
para quien lo sepa apreciar.


