Déjame que yo decida,
cuántos riesgos
quiero correr.
Déjame que yo decida,
si ésto es justo o no.
Déjame que sea yo
quien elija
escalar la montaña,
atravesar los mares,
o los cielos surcar.
Déjame que yo decida.
Únicamente yo,
tengo la capacidad,
únicamente yo,
puedo decidir el camino a tomar.
Y estoy muy segura.
No alberga mi corazón,
la más mínima duda.
Que por mirarte a los ojos,
aunque ésto dure
tan sólo un instante,
sería capaz de avanzar
en la tormenta,
atravesar el desierto,
naufragar en mi nave.
Todo ésto,
con tal de tenerte cerca.
Tan sólo déjame...
que yo decida.

Ser capaz de decidir es una gran muestra de determinación, anda avanza sin temor, entrega con pasión y vive con valor.
ResponderEliminarGracias, Logan..un abrazo!
ResponderEliminarHermosos versos , felicitaciones.
ResponderEliminarMuchas gracias. La conspiración del Alma!
ResponderEliminar