Tengo mi cama,
junto a la ventana.
Por las noches
el viento me despeina.
Sus dedos invisibles,
van tejiendo
trenzas de esperanza.
La suave luz de la luna,
acaricia mi cara.
Y va tiñendo mis sueños,
hasta la madrugada.
Las estrellas,
fieles amigas,
(aún en la distancia),
alegres y confusas,
se enredan en mis sábanas.
Tengo mi cama,
junto a la ventana.
Tal vez... algún día,
acaricies mi pelo...
aunque llegue la mañana,
tal vez algún día
me despierte...
y estés allí,
sentado...
Y no tenga que esperar
a la noche,
para sentir tus dedos...
para sentir tus labios...
Tal vez...
algún día ...
El viento, la luna
y las estrellas,
acaricien nuestros sueños...
Ésos, que fui tejiendo...
Mientras te esperaba...
